domingo, 15 de febrero de 2009

Gaviotas


No hay nada como sentarse un rato al sol tras un largo vuelo...

viernes, 13 de febrero de 2009

Blues never die

Hace tiempo que no se oye nada igual por aquí...

miércoles, 11 de febrero de 2009

El sol se acuesta sobre Bajamar


Simplemente una imagen de esta tarde.
Como cada día el sol se va y deja paso a la hermosa luna...

martes, 10 de febrero de 2009

Lo echo de menos


Solo ha pasado un día desde que dejó de llover y ya lo echo de menos.
No hay como una tarde plomiza, nebulosa y húmeda para salir a pasear por La Laguna y tomarse un buen café calentito en compañía de alguien especial.
Cuando llueve siempre me viene a la cabeza la gran canción de George Brassens "La tormenta", que en su versión española tradujo Javier Krahe y que cantó el gran Alberto Pérez, componente del mítico trío "La Mandrágora".
Da para pensar bastante...


lunes, 9 de febrero de 2009

Descanse en Paz




Por fin ha descansado Eulana Englaro, tras su lucha por salir de una cama de hospital, en la que ha estado 17 años, en coma vegetativo.


Como no creyente, y tras los hechos acaecidos, me produce vergüenza ajena ver la posición de El Vaticano y del gobierno italiano (en su figura principal de Silvio Berlusconi) en relación a su imposibilidad de llevar a cabo su elección de morir dignamente y salir de la NO vida que llevaba gracias a una máquina.


Descanse en Paz.

domingo, 8 de febrero de 2009

Luces




Siempre preferiré una cena sombría a la luz de la luna, que una cena con un iluminado a la luz de los focos...

martes, 3 de febrero de 2009

Fiesta


*Creo que en un día como el de ayer, en el que la gente ferviente, beata o enferma (según se mire) se ganaron el honor de que Serrat les repitiese una canción como esta.

Gloria a Dios en las alturas, recogieron las basuras de mi calle, ayer a oscuras y hoy sembrada de bombillas.
Y colgaron de un cordel de esquina a esquina un cartel y banderas de papellilas, rojas y amarillas.
Y al darles el sol la espalda revolotean las faldas bajo un manto de guirnalda spara que el cielo no vea, en la noche de San Juan, cómo comparten su pan, su mujer y su galán, gentes de cien mil raleas.
Apurad que allí os espero si queréis venir pues cae la noche y ya se van nuestras miserias a dormir.
Vamos subiendo la cuesta que arriba mi calle se vistió de fiesta.
Hoy el noble y el villano,el prohombre y el gusano bailan y se dan la mano sin importarles la facha.
Juntos los encuentra el sola la sombra de un farol empapados en alcohol magreando a una muchacha.
Y con la resaca a cuestas vuelve el pobre a su pobreza, vuelve el rico a su riqueza y el señor cura a sus misas.
Se despertó el bien y el mal la zorra pobre al porta lla zorra rica al rosal y el avaro a las divisas.
Se acabó, que el sol nos dice que llegó el final.
Por una noche se olvidó que cada uno es cada cual.
Vamos bajando la cuesta que arriba en mi calle se acabó la fiesta.